LA CONTEMPLACIÓN, EL ARTE Y EL SERVICIO EN LA VIDA DE SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ: UNA ESPIRITUALIDAD ENCARNADA EN EL MUNDO
LA CONTEMPLACIÓN, EL ARTE Y EL SERVICIO EN LA VIDA DE SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ: UNA ESPIRITUALIDAD ENCARNADA EN EL MUNDO
+Abad Juan Mogollón. DD. MSW.
Acompañando hace unos días a mi hermana en su participación en la exposición en el Colegio de Médicos de la ciudad de Mérida, titulada: “José Gregorio, un Médico con Santidad”, cuyo montaje elaborado de manera excepcional por la organización “Santas Apariciones”, despertó en muchos increíbles expectativas e impresiones; en lo personal pude percibir en ese espacio muchas facetas de este ilustre venezolano que tocaron mi sensibilidad religiosa y monástica, lo cual logré expresar en una muy breve conversación a la anfitriona del evento: Yoli Torres, quien me pidió le hiciera llegar mi impresión sobre lo expuesto, por ello la naturaleza de estas palabras.
San José Gregorio Hernández, fue un insigne médico, científico y hombre de fe, quien encarnó una espiritualidad profundamente arraigada en la síntesis de la contemplación, el arte y el servicio. Nacido en el humilde contexto venezolano, su vida resplandece como un testimonio de cómo los valores monásticos pueden impregnar una existencia vivida plenamente en el mundo. Aunque su paso por la vida cartuja fue breve, dejó una huella imborrable en su espíritu, dotándolo de un sentido de trascendencia que influiría en todos los aspectos de su vida e inevitablemente en quienes lo acompañaron.
La contemplación, tan valorada en la tradición monástica, marcó el corazón de su ser. Inspirado por el silencio y la oración que experimentó durante su tiempo con los cartujos, José Gregorio cultivó sin duda alguna, una interioridad que iluminaba su misión médica y su compromiso social. En un mundo lleno de ruido y distracciones, su capacidad para conectar con lo divino en el silencio se convirtió en la fuente de su fuerza y entrega.
Pero su espiritualidad no se limitó al ámbito interior. Como artista, en el más amplio sentido de la palabra, José Gregorio Hernández convirtió cada acto de servicio en una expresión estética. Si bien no pintó lienzos ni esculpió figuras, su dedicación a sanar cuerpos y almas refleja una sensibilidad artística que transformaba lo cotidiano en extraordinario. Su vida fue, de hecho, una obra maestra de amor, donde la ciencia y la compasión se encontraron para glorificar a Dios.
El servicio, finalmente, fue el camino que lo llevó a la santidad. Siguiendo las enseñanzas de Cristo y la tradición de los Padres del Desierto, José Gregorio vivió para los demás, especialmente para los pobres y enfermos. Su vida nos recuerda que la verdadera contemplación no es un escape del mundo, sino una llamada a transformarlo con acciones concretas de amor y caridad.
Estas breves glosas son un llamado a explorar cómo San José Gregorio Hernández integró la contemplación, el arte y el servicio, presentándonos un modelo de espiritualidad profundamente relevante para nuestro tiempo. Su legado nos enseña no solo a reflexionar, sino a actuar; no solo a admirar, sino a imitar y proponer cambios profundos en nuestro entorno. Su apasionante vida inspirará ahora más que nunca a muchos corazones a buscar esa misma unión entre lo humano y lo divino, entre lo mundano y lo eterno.
1. La contemplación como base de su misión:
La tradición monástica enseña que la contemplación es el camino hacia la unión con Dios. San Isidoro de Sevilla decía: "Quienes tratan de lograr el descanso de la contemplación tienen que entrenarse antes en el estadio de la vida activa; de este modo, liberados de los residuos del pecado, serán capaces de presentar ese corazón puro que permite ver a Dios". Este enfoque se refleja en la vida de San José Gregorio, quien encontraba en la oración la fuerza para su misión médica, académica, profesional y social. Nadie puede olvidar sus esfuerzos por defender los atrios de la Universidad Central de Venezuela y a sus estudiantes en tiempos de gran represión y violencia política de su época.
San Bernardo de Claraval decía: "La contemplación no busca el lugar donde habita Dios, sino que lo encuentra y lo goza." Este pensamiento resume la experiencia de José Gregorio: en medio de su labor como médico, vivió una espiritualidad contemplativa que iluminaba cada acción. Su conexión con la oración y el recogimiento le ayudó a discernir la voluntad de Dios, y a responder con generosidad a las necesidades de su tiempo. El Ora et Labora, (ora y trabaja), frase insigne de los benedictinos, estuvo muy presente en el desempeño de todas sus grandes facetas.
Nuestro Santo venezolano hizo realidad las palabras de San Juan de la Cruz: "El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa." esto explica su modo particular de asumir la vida profesional tan incansable y con una actitud contemplativa que fortaleció su capacidad de discernimiento y su entrega espiritual.
2. El arte como expresión de fe:
San José Gregorio y la sensibilidad artística; yo especulo que su formación científica y espiritual incluyó indudablemente un aprecio por las bellas artes, viendo en ellas una ventana hacia lo divino. Su visión estética está reflejada en su labor y entrega a los necesitados. Por ello podemos asegurar que nuestro Santo logró desarrollar el arte de sanar; interpretar su labor médica como una forma sublime de arte al servicio de la humanidad, donde la compasión y la ciencia se encuentran de manera sublime en un camino extraordinario que se convierte en itinerario para todos.
Aunque no se le conoce como artista en el sentido tradicional o formal, la vida de San José Gregorio puede interpretarse como una obra de arte espiritual. Bernardo Olivera, OCSO, en su reflexión sobre el arte espiritual benedictino, señala que "la ascesis es un entrenamiento del espíritu que libera al hombre de la sujeción al mundo material y lo convierte hacia Dios". En este sentido, la dedicación de San José Gregorio a sanar cuerpos y almas puede verse como un arte sublime, donde la ciencia y la compasión se entrelazan para reflejar la belleza divina.
3. El servicio como camino de santidad:
El servicio a los pobres y enfermos fue el corazón de la vida de San José Gregorio. Su espiritualidad contemplativa le permitió ver a Cristo en el prójimo, siguiendo el ejemplo de Jesús. Como decía Cicerón: "El estudio y la contemplación de la naturaleza es el natural alimento de la inteligencia y del corazón". Este alimento espiritual lo fortaleció para dedicarse incansablemente a los más necesitados, integrando la acción y la contemplación en una síntesis vivida plenamente y que dio grandes frutos, en sus aportes científicos y testimonio de vida.
La conexión entre contemplación y acción:
El servicio a los demás fue el vehículo mediante el cual San José Gregorio vivió su santidad. Como señala Carlo Carretto, influyente en la espiritualidad del desierto: "Quien se olvida de sí mismo por los demás, encuentra a Dios en el servicio." Esta cita refleja profundamente el espíritu de José Gregorio, cuya vida fue una entrega total. San Gregorio Magno escribió: "La contemplación no tiene valor si no inspira acciones concretas de caridad." Aquí vemos la síntesis perfecta en la vida del Santo de Isnotú: la contemplación lo motivó a actuar y a servir.
Me atrevo a decir, que San José Gregorio Hernández es un paradigma no solo para su gremio médico, sino que tiene un carácter universal que nos invita a cultivar una vida equilibrada entre la contemplación, el aprecio por lo artístico, estético y el servicio a los demás, es una inspiración en todo el sentido de la palabra.
Diría para finalizar, que es un referente también para los artistas que participan de esta iniciativa tan hermosa, la voz de José Gregorio resuena en cada obra de esta exposición, por tanto su eco convoca a descubrir el gran aporte de contemplar y reflexionar que la ética y la estética van de la mano, solo quien tiene una sensibilidad profunda, fruto de su propia espiritualidad, independientemente de sus sistema de creencias nos lleva inevitablemente a plasmar en sus obras, caminos de servicio, de esperanza, sanidad y solidaridad.
San José Gregorio Hernández.
Ora pro novis.



Comentarios
Publicar un comentario